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AUTOR: EUGENIO BREGOLAT ISBN: 978-84-233-3919-8 EDITORIAL: DESTINO
Eugenio Bregolat (La Seu d’Urgell, 1943) fue embajador de España en China durante diez años (de 1987 a 1991 y de 1999 a 2003), y ello le convierte, sin ninguna duda, en testigo y protagonista de excepción de la transformación de China en los últimos treinta años.
En La segunda revolución china, Bregolat destaca a un claro protagonista, Deng Xiaoping, al que considera como “genio político” y el “modernizador de China”. En ese sentido, la obra hace un repaso a las teorías políticas del dirigente político, que con frases tan célebres como “da igual que el gato sea blanco o sea negro, lo importante es que cace ratones” sintetiza a la perfección su pragmatismo y su apuesta por la modernización de su país. Deng Xiaoping se convirtió en el artífice de la “segunda revolución china” y su legado teórico y conceptual sigue muy presente en la China de nuestros días.
Por otro lado, el ex embajador español analiza en este libro las claves del despegue de China, un país que “dobló el PIB en 9 años, volvió a doblarlo en otros 9 y mejoró esa marca en los 9 siguientes” (p. 65). Dichas claves, según Bregolat, se deben a cuatro impulsos fundamentales: 1) su lanzamiento (1978), con la reforma de la agricultura como primer paso, la apertura al capital extranjero (1979) o la creación de áreas económicas especiales (SEZ) en 1980; 2) la reforma urbana (1984), cuyo eje fue la reforma de las empresas estatales y el sector privado; 3) el relanzamiento de la reforma en 1992, que incluía una reforma de sectores como la banca, la fiscalidad, la empresa pública y la seguridad social, entre otros, a lo cual sumó una atención preferencial al desarrollo científico y tecnológico, ya de la mano del nuevo líder Jiang Zemin (ingeniero y ex ministro de Industria electrónica); 4) por último, y tras catorce años de negociaciones, el impulso definitivo fue la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Desde el punto de vista empresarial, Bregolat identifica las causas de la aún escasa presencia española en China, lo que califica de “error estratégico” (p. 375). No obstante, este error se va corrigiendo con iniciativas gubernamentales como el Plan Marco Asia Pacífico que en 2000 lanzó el Gobierno de José María Aznar, seguido por el Plan de Acción Asia-Pacífico presentado por Rodríguez Zapatero en 2005. En definitiva, Eugenio Bregolat poseé una perspectiva “desde dentro”, que permite analizar con profundidad las claves del espectacular cambio social, político y económico de los últimos años. La última revolución china se convierte en una clara referencia en español sobre el gigante asiático, a través de la mirada de un testigo de excepción.
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